Así, que quizá el fenómeno merece una mirada distinta.
Las 3B forman parte del modelo comercial conocido como “hard discount”: tiendas que al reducir costos de operación, manejar marcas propias y prescindir de buena parte del gasto de publicidad, decoración y otros elementos, terminan por reflejarse en los precios al consumidor.
En otras palabras, el consumidor paga más por el producto y menos por la etiqueta.
Y ahí está lo interesante o lo más interesante. Porque este nuevo modelo en México abrió espacios para fabricantes y las pequeñas y medianas empresas en el país, (PyMEs) que al contratar con seguridad han llegado a producir grandes volúmenes y encuentran en estas cadenas una vía para llegar directamente al consumidor.
Ahora traslademos la mirada a Veracruz.
Hace unos días, en el WTC de Boca del Río, se llevó a cabo la primera edición de “Fábrica de Negocios Región Sur-Sureste Veracruz 2026”, reunió a grandes cadenas y plataformas comerciales con pequeños y medianos productores además de emprendedores veracruzanos. Fue un éxito, ya que también congregó a grandes empresas como: Soriana, Chedraui, OXXO, OfficeMax, Woolworth, Del Sol, Mercado Libre, Amazon, Walmart Marketplace, entre otras, llegaron buscando proveedores.
Con ello, se abrió una puerta enorme para Veracruz y sus productores regionales; pero también dio paso a preguntas que merecen seguimiento: ¿Las grandes cadenas vienen a crear más espacios para las PyMEs o a disputarles los espacios que ya conquistaron con éxito las Tiendas 3B? ¿Los créditos de NAFIN se darán sin distingos tanto para las grandes y chicas empresas al menudeo, o solo para las asociadas a esas grandes empresas comerciales?
Porque una cosa es ayudar al pequeño productor a llegar a más anaqueles y otra muy distinta es terminar comprándolo, absorbiéndolo o desplazándolo de quienes les abrieron antes las puertas.
Cierto, las PyMEs necesitan mercado, financiamiento y canales de distribución. Las grandes cadenas necesitan proveedores competitivos. Ahí existe una poderosa alianza, pero sería injusto condenar a los grandes jugadores por competir; al contrario, la competencia puede beneficiar a productores y consumidores, como ya lo hacen las 3B, Salud Digna y las farmacias similares y de génericos, de las que hablaré aquí en su tiempo.
Sin embargo, en el mundo de los negocios los tiburones rara vez nadan sin hambre. Por eso habrá que observar si esta nueva fiebre por ir en busca de proveedores mexicanos y veracruzanos termina haciendo crecer a las PyMEs o si algunos tiburones comerciales terminan convirtiéndolas en simples proveedores dependientes de ellos o condicionando las compras a dejar proveer a las Tiendas 3B. Porque los tiburones ya entraron a la gran alberca donde hasta ahora las pequeñas y medianas nadaban alegremente. Así que en un juego limpio y de sinergias.
Habrá que ver qué ocurre con un modelo que para muchos consumidores se ha convertido en un salvavidas frente al alto costo de la vida.
La competencia apenas comienza, pero bien llevada puede ser una buena noticia para todos. Quizá pronto podamos ver en los anaqueles de esas grandes cadenas comerciales productos que hoy ruborizan a las clases altas que con todo y la negativa narrativa llenan sus lacenas en las 3B. .
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(COLUMNA "FIGURAS Y FIGURONES") |