Porque podrán no gustar las acciones de gobierno, pero cuando la andanada en medios carece de rigor periodístico, o cuando se quieren hacer pasar opiniones personales como hechos consumados, pues la cosa ya cambia.
Tan solo en los últimos días circularon notas relacionadas a su entorno personal. Como por ejemplo la que salió en días pasados en El Norte (22 de agosto), en donde hubo una versión que vinculaba a su yerno con la propiedad de una revolvedora accidentada en Monterrey, buscando trasladarle responsabilidad política de forma automática… como si cualquier cosa que pasa y que tenga medianamente relación personal, también fuera un error de gobierno.
En otra, una de las más sonadas en los últimos días, fue la columna de Salvador García Soto en El Universal (justo el mismo día que la de El Norte), en la que se la acusaba de ser "enlace" de AMLO en el caso Sinaloa/Rocha Moya, postura que la gobernadora desmintió públicamente calificando al columnista de "falsario".
En fin, que los sabios bebedores de café optaron por señalar que cuando hay motivos para la crítica, se vale, porque en algunas ocasiones pareciera que se plantean esas narrativas para buscar distraer de los avances reales del gobierno en Veracruz (como la infraestructura, la movilidad y el transporte, las inversiones que han llegado a Veracruz o el saneamiento de las finanzas, por ejemplo).
Lecheros calientes para Rocío Nahle por asumir una postura que evidencia su fuerza política al no permitir que los rumores sustituyan a los hechos… y canillazos duros para los que se dejan llevar por las campañas recicladas y hacen eco de ataques personales. |