Lejos de abandonar el PRI, su apuesta se centrará en recorrer el estado tanto en su calidad de ciudadano como de militante, trabajando a ras de suelo para fortalecer sus bases y mantener cohesionada a la estructura que lo ha respaldado, incluso tras enfrentar diversas traiciones políticas.
Paciencia estratégica y seriedad política
Quienes observan de cerca su trayectoria aseguran que Pepe Yunes conserva un capital que hoy escasea en la esfera pública: sobriedad y seriedad. A lo largo de su carrera, cada espacio legislativo que ha ocupado le ha permitido cumplir compromisos, mientras que sus descalabros electorales se atribuyen más al recelo que genera su crecimiento político que a una falta de capacidad operativa.
¿Significa esto que Pepe Yunes se rinde de cara al 2027? En absoluto. Se baja de la contienda electoral inmediata, pero no del activismo. Si las lecturas del mejor aromático de Xalapa no fallan, no estamos ante una retirada, sino ante un ejercicio de paciencia política.
Después de todo, en este oficio, quien sabe esperar también está jugando. |