465 familias de Ixhuatlán de Madero reciben tarjetas del Banco del Bienestar
En el caso de Veracruz y la Federación, Claudia Sheinbaum y Rocío Nahle ponen por delante a las familias antes que el aplauso oficial. Si en ambos niveles se decidió entregar recursos de manera directa, se entiende que es una alternativa ante las dificultades de reubicación, no una solución perfecta. Así lo han expresado en sus discursos: la entrega es el comienzo; la reconstrucción segura es el resultado que importa.
En Ixhuatlán de Madero, la gobernadora y la titular de Sedatu, Edna Vega, entregaron tarjetas del Banco del Bienestara 465 familias, de las 600 contempladas, afectadas por las lluvias de octubre de 2025. Se trata de apoyos únicos de 400 mil pesos por familia para ayudarles a reconstruir su vivienda.
¿Ya nos sigues en nuestro canal en WhatsApp? Da clic aquí y suscríbete.
“Reconstruir no es imponer”: la libertad de decidir dónde empezar de nuevo
En la Huasteca, Nahle dijo que reconstruir no es imponer: es escuchar a quienes perdieron su hogar y darles margen para decidir cómo empezar de nuevo. Hay casos en que una reubicación hace perder identidad a las familias y, ante dificultades como conseguir terrenos seguros y adecuados en comunidades dispersas, se optó por respetar su libertad para decidir dónde reconstruir, con acompañamiento técnico y recomendaciones para evitar hacerlo en zonas de riesgo.
La frase de Sheinbaum cobra sentido en Veracruz: “La única manera de que el pueblo confíe en su gobierno es que el gobierno confíe en el pueblo”.
Ahora serán las propias familias las que podrán traducir ese apoyo en hogares seguros y vidas reconstruidas. Cumplir no es solamente entregar una tarjeta, sino respetar, recuperar la confianza perdida y dejar de decidir por un pueblo que es mayor de edad. |