| .- No han pasado ni veinte días desde que arrancó la nueva administración en Lerdo de Tejada y el hedor a rancio ya inunda el palacio municipal. Lo que en el discurso oficial se vendió como "continuidad", en la práctica no es más que un burdo caciquismo familiar, donde la silla presidencial se hereda como si fuera un mueble de sala, pasand... |