Para un estado tan extenso y diverso como Veracruz, la movilidad es fundamental. Las carreteras conectan regiones productivas, zonas turísticas y comunidades que dependen del tránsito constante de personas y mercancías. Cuando esas rutas son seguras, no sólo gana quien conduce; gana también la economía local, el turismo y la vida cotidiana de miles de familias.
Este puente vacacional es una primera prueba de esa recuperación. Hoteles, restaurantes y comercios esperan la llegada de visitantes de distintos puntos del estado. La posibilidad de viajar con mayor tranquilidad es una señal positiva para un sector que depende del movimiento de personas.
Por supuesto, la seguridad es una tarea permanente. Mantener la tendencia a la baja requerirá continuidad en la vigilancia, coordinación entre autoridades y atención a los puntos donde aún existen riesgos. Pero reconocer los avances también es necesario cuando comienzan a reflejarse en la experiencia diaria de quienes recorren las carreteras.
Veracruz tiene en sus caminos una de sus mayores fortalezas: conectan mar, montaña, cultura y tradición. Que hoy miles de veracruzanos puedan aprovechar este puente para ir y venir por el estado con mayor confianza es una buena noticia. Y si esa tendencia se mantiene hacia Semana Santa, el mensaje será claro: viajar por Veracruz puede volver a ser sinónimo de tranquilidad.
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