Ese es el problema de que la gobernadora Rocío Nahle pretenda ser “el ajonjolí de todos los moles”. Hay temas que no le competen y, sin embargo, sin el menor rubor los asume como suyos.
El partido al que ella pertenece -Morena- tiene muy claras sus reglas de admisión. No es pues, la gobernadora, la que tiene que definir quién sí puede ser admitido y quién no.
Este lunes, en su conferencia de prensa, Rocío Nahle afirmó que el alcalde de Las Choapas, Jesús Uribe, no se integró a Morena, aunque -aclaró- “cualquier decisión sobre su eventual afiliación corresponde a ese partido político”.
— Yo le pregunté a Esteban Ramírez Zepeta si ya había hecho la solicitud; no, no está en Morena.
El riesgo de ser ella la que trate esos temas, es que ahora está confrontando su dicho con el del propio alcalde de Las Choapas, Jesús Uribe.
— Venimos a sumarnos al llamado que nos hacen de Morena, al trabajo del equipo que está haciendo la gobernadora. Queremos sumarnos por la invitación que nos hicieron.
Esa fue la versión que dio Jesús Uribe en su viaje especial a Xalapa para informar de su “brinco” de Movimiento Ciudadano (MC), que fue el que lo llevó al triunfo, a Morena “por el bien de mi pueblo”.
¿Quién miente?
Tan fácil que hubiera sido que la gobernadora (sin duda, jefa política de Morena en Veracruz) le ordenara al dirigente estatal de ese partido, Esteban Ramírez Zepeta, que refutara las declaraciones del alcalde, y cuando llegaran a preguntarle a la gobernadora, ella se limitara a turnarlos con la dirigencia de su partido. No puede olvidar que hoy es gobernadora y que, por lo tanto, debe limitar su protagonismo partidista.
Además, la gobernadora rechazó el principal argumento del alcalde, pues ella asegura que, al momento de apoyar a los municipios, no se fija en colores partidistas.
— Él se acercó para trabajar con el gobierno como los 212 municipios. Yo les dije que tengo que atender a los 212 municipios (…) Nosotros atendemos a todos los municipios.
Hay, sin embargo, señalamientos directos de la presión que ejerce su gobierno para que alcaldes de partidos distintos al suyo (incluidos los de los partidos aliados) son sometidos a presiones y amenazas para que abandonen las filas de la organización política que los llevó al triunfo.
Así lo hizo notar no hace mucho tiempo el dirigente estatal de MC, Luis Carbonell de la Hoz, quien señaló directamente a la administración que ella encabeza como la responsable de esas prácticas de presión.
— Entiendo que desde Palacio de Gobierno y los esbirros de Morena quieran lastimar un proyecto ciudadano, honesto y que camina todos los días con la gente que más lo necesita.
El “pirateo” de autoridades municipales es evidente. Pretenden obtener por la mala lo que no consiguieron ni con trampas en el proceso electoral del 2025.
¿De verdad creen que los alcaldes alineados por la fuerza operarán para ellos en el 2027?
Como diría el dirigente del partido naranja: ¡ternuritas!
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Epílogo.
Han pasado 20 días desde que se reportó la presencia de manchas de petróleo en el litoral de Veracruz y el gobierno federal sigue sin saber qué sucedió. La presidente Claudia Sheinbaum sabe lo que le dijo la gobernadora Rocío Nahle: que el derrame de hidrocarburo proviene de un barco y lo único que agregó a eso fue que la Fiscalía General de la República (FGR) está haciendo las investigaciones, “porque finalmente ya hay delito penal (sic) en este caso”. *** Entendemos que la presidente de México no es abogada, pero cerca de ella debe tener asesores en el ámbito jurídico que le podrían explicar que “delito penal” es un pleonasmo. *** “Entonces, no es derrame de Pemex, pero Pemex está haciendo todo para la limpieza del océano y las playas. Entonces, están trabajando (...) Le pedí al director de Pemex que se fuera él personalmente a ver cómo está la situación y ver si se requieren más recursos para avanzar todavía más en la limpieza. Y aparte, está lo que ocurrió afuera de la refinería Olmeca, Dos Bocas, que pudo haber tenido alguna implicación en el derrame, pero en todo caso es menor”. *** Mientras tanto, lo que a nuestra gobernadora le preocupa no son las afectaciones al entorno ecológico. Ella lo que quiere es fiesta, que las playas de Veracruz estén repletas de turistas en el periodo vacacional de Semana Santa. Ya salió a negar que haya muerto un delfín por el derrame de petróleo y que las playas permanecen aptas para recibir visitantes. *** “Hoy en la mañana la alcaldesa de Veracruz me mandó reporte de que la playa está limpia, han estado trabajando. En Alvarado también me enviaron fotografías. Estamos pidiendo reportes hacia el norte porque también apareció material en Tecolutla”. *** Ya lo dijo la propia gobernadora: el derrame “no fue gran cosa”, nada como para alarmarse. ¿Usted qué opina?
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