Fue el expresidente quien bajó de su nube a López Beltrán, a su vástago, y lo obligó a someterse al voto popular para buscar lo que consideran debería dársele por derecho de nacimiento: la opción real de ser candidato morenista a la presidencia de la República, en el 2030.
El plan de Andy López es prácticamente imposible, a menos que de verdad ocurriera algo extraordinario en un país donde lo ilógico a veces ocurre. Y más allá de la mega afiliación de militantes morenistas que encabezó (como Secretario de Organización del partido), la verdad es que su paso como directivo del movimiento transitó inadvertido, salvo por ser el hijo de AMLO.
Una fuente bien enterada al interior de Morena me hizo saber que cuando AMLO estaba en su segundo año de mandato, durante una reunión informal en Palacio Nacional, anunció que seguiría escribiendo historia al hacer que (primeramente) una mujer gobernara al país, y después fuera uno de sus hijos quien le tomara la estafeta.
¿Continúa el plan de los López vigente? Nadie puede arrebatarles el derecho a buscarlo (o soñarlo). ¿Tiene Andy posibilidades reales de lograrlo? Se antoja harto difícil, aunque varios “pesos pesados” (mujeres y hombres morenistas), hayan pactado impulsarlo en aquella emblemática reunión en Palacio Nacional.
Veremos qué ocurre, y si de verdad ocurre.
X: @aaguirre_g
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