Morena sabrá dónde está auténticamente parado; el Verde podrá decidir si continúa en alianza con el oficialismo, si va solo o si se une a otra opción; MC tendrá claro si tiene mayores posibilidades de lograr la alternancia o si necesita formar coalición; el PAN sabrá si continúa buscando a los naranjas o trabaja en solitario, y el PRI si debería cambiarse de nombre o reinventarse.
Por ello desde Palacio Nacional mandaron a Citlalli Hernández a encargarse de las candidaturas en Morena, y a renovar las dirigencias estatales que ya no funcionen, porque lo que pase en el 2027 podría ser (simple y sencillamente), un adelanto del resultado en el 2030.
Misma razón por la que Ariadna Montiel se va de Bienestar a la dirigencia de Morena, pues a sugerencia de la propia Citlalli Hernández, la presidenta se convenció de que el perfil de ambas encajaría hacia el 2027.
Citlalli Hernández (primero) elimina los conflictos con el Verde y el PT, después refuerza la alianza; Ariadna Montiel lima asperezas con los distintos liderazgos de Morena, y de esa forma, remedia cualquier fisura al interior del propio movimiento. Es el plan en Palacio Nacional.
Entonces se viene el mejor plebiscito para el gobierno federal en el 2027, y si las cosas salen como las observan en la oficina central de Palacio habría Morena para rato… ¿será?
Veremos qué ocurre y si de verdad ocurre.
X: @aaguirre_g
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