“No dejo la vida pública ni el compromiso con los ciudadanos. Seguiré trabajando como lo he hecho siempre: cerca de las personas, escuchando atento y construyendo”.
Américo Zúñiga Martínez nació para hacer política, se formó en la cultura del servicio y el compromiso con la comunidad. Aprendió desde muy pequeño que la ruta para mejorar a la sociedad era desde las filas del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Siguiendo el ejemplo de su padre, se labró un camino propio desde el servicio público, pero también desde el ejercicio permanente de la política, entendida ésta -como lo aprendió en su hogar- como la herramienta que permite construir un mejor entorno para la sociedad.
Este jueves Américo Zúñiga hizo pública la que es -quizá- una de las más difíciles decisiones que ha tomado en su vida: renunciar al PRI, el organismo político que o formó y que le abrió espacios impensados.
“Durante más de treinta años milité en el PRI convencido de que la política y el servicio público sólo tienen sentido cuando se ejercen con compromiso hacia los ciudadanos. Lo hice en los momentos de triunfo, pero también en los tiempos difíciles, siempre con la misma convicción y responsabilidad”, afirmó Américo Zúñiga en la misiva en la que anuncia su decisión.
Orgulloso del trabajo realizado bajo el cobijo del partido en el que militó también su padre, Américo -sin embargo- da sus razones para buscar otros senderos.
“No atribuyo esta decisión a una persona ni a un hecho en específico. Simplemente entiendo que el partido en el que me formé y al que entregué años de trabajo ya no representa plenamente el rumbo con el que hoy me identifico. Los partidos evolucionan, las personas también, y se vale dar un paso al costado cuando quienes conducen las instituciones comienzan a llevarlas por caminos distintos a aquellos en los que muchos creímos y trabajamos durante años”.
Para nadie es un secreto que el PRI de hoy dista mucho de aquel que duró más de siete décadas conduciendo los destinos del país, y es muy válido -hasta necesario- que quien ya no se encuentre identificado con esta nueva faceta, tenga el valor de hacerlo patente y el ánimo de buscar escenarios que se acerquen más a su visión de la sociedad que aspira a construir.
El adiós de Américo Zúñiga lo deja muy claro: “Me voy con la misma convicción con la que llegué: los ideales permanecen y la política sólo tiene sentido cuando sirve”.
Buen viaje, estimado Américo. Estoy convencido de que encontrarás el rumbo que te marcan tus convicciones.
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Epílogo.
En su eterna batalla con el diputado independiente Héctor Yunes Landa, la diputada de Morena Victoria Gutiérrez tachó al legislador de “mentiroso” -entre muchos otros calificativos- pero resulta que al menos en una de las acusaciones el excandidato a la gubernatura no mintió. *** Este jueves el presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso, Esteban Bautista Hernández confirmó que la diputada Victoria Gutiérrez tiene a su hija Nayeli Moreno Gutiérrez, incluida en la nómina como “asistente legislativo” y que gana al menos 30 mil pesos al mes. *** Esteban Bautista dijo que la información fue verificada con el área de Finanzas y que, en efecto, los datos “están ahí”, aunque evitó hablar sobre probables sanciones. *** Héctor 1, Victoria 0.
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