—Me salí del partido en el que milité por décadas porque lo que queda ya no es el PRI. Está secuestrado por Alito Moreno y sus seguidores, y entre todos ellos han destruido la democracia interna, la personalidad del priismo histórico y el proyecto político que pudimos tener.
Con su conocimiento teórico y pragmático adquirido en casa, el xalapeño hizo como alcalde una obra abundante como pocas en la capital y sensible con los ciudadanos, y por eso se queja de la exigua obra constructiva de las administraciones de Hipólito Rodríguez y Daniela Griego, por mencionar dos.
Nos contó también que está preocupado por la situación caótica del país, y propone que todos los mexicanos tenemos el deber de hacer algo desde nuestras respectivas trincheras: unos en la prensa, otros en la participación política, los más en las actividades sociales.
También tenía que referirse a su amigo del alma, Pepe Yunes -no lo íbamos a dejar-, y explicó que el peroteño está haciendo lo suyo, que no ha dejado de recorrer el estado y de platicar con liderazgos regionales, con referentes ciudadanos y con la gente de a pie.
Américo y Pepe, Pepe y Américo siguen ahí en la palestra, dispuestos a representar a conglomerados que los han seguido en Xalapa y en toda la entidad.
Y bueno, la pregunta de a qué partido irá ahora que dejó el PRI fue contestada por él con todo señorío: no tiene partido de su preferencia; ha platicado con varios dirigentes; se lleva bien con casi todos, hasta con Esteban Ramírez Zepeta; aún no ha decidido nada; esperará a que se den las condiciones y los tiempos para definirse.
Y nada más.
sglevet@gmail.com
Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de www.politicaaldia.com |