Además, es un empresario destacado y un jarocho genuino, reconocido por la flota, y delatado por su acento y sus costumbres porteñas.
La renuncia de Humberto Alonso a su militancia de más de 15 años responde a “profundas diferencias con la dirigencia nacional, particularmente en los principios y valores que dieron origen a este partido”.
“He llegado a la conclusión de que el PAN ha perdido el rumbo”, declara en la videograbación que circula profusamente en las redes y concluye que así no podrá defender las causas democráticas por las que él se decidió a participar.
Dice que tiene diferencias con la dirigencia nacional, pero también se distancia de la recientemente nombrada directiva estatal, precisamente porque se hizo a un lado la democracia interna que caracterizó al partido y fue nominada por un dedazo desde el Altiplano.
Una vez ido el personaje de las filas blanquiazules, las conjeturas no se han hecho esperar sobre cuál es el destino cercano que le espera en la actividad política, a la que no renunciará según deja muy claro en su renuncia partidista.
Es evidente que en Morena no tiene un espacio este connotado opositor al partido oficial y a los gobiernos de él emanados, y por lo mismo sería muy difícil, prácticamente imposible, que le hicieran o él buscara un lugar con los aliados del PT o del Verde.
El PRI… bueno… el PRI ya no es lo que fue antes, y casi ya no es nada por la pérdida de su militancia y sus votantes.
Los nuevos partidos locales, Alianza Generacional por Veracruz de Héctor Yunes Landa y el Partido Cardenista de Antonio Luna, apenas empiezan a consolidar sus cuadros y no han tenido ningún acercamiento con Humberto Alonso Morelli.
¿Cuál queda? Claro, Movimiento Ciudadano. El comodín de todos los partidos y el partido ansiado de todos los comodines.
Por acercamiento conductual, por semejanza de personalidad, por su prestigio, es altamente posible que Morelli llegue a las filas naranjas aceptado como un igual y con muchas probabilidades de que de inmediato entre a ser uno de los candidatos fuertes para las elecciones del año entrante.
La movilidad política que ha mostrado Luis Carbonell como dirigente estatal de MC hace pensar que ya platicó con Humberto Alonso y que consiguieron llegar a acuerdos firmes, ambos desde posiciones honestas y abiertas.
Habrá que esperar a que el exalcalde boqueño haga público su nuevo destino, pero parece que está enfilado hacia el camino del éxito del partido de Dante Delgado.
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