La instrucción es que en dos semanas (a más tardar) se tenga un reporte en Morena nacional sobre las y los militantes por entidad con actitudes “crecidas”, abusivas, de nepotismo o que violen el código de honor y justicia del movimiento.
En Morena, me dicen, suficiente tienen con los embates de Donald Trump y la justicia estadounidense (a través de sus investigaciones por crimen organizado hacia pesados militantes), como para tolerar acciones reprobables “con los peces pequeños”.
Morena Nacional sabe que habrá dirigencias estatales que ocultarán algunos casos por afinidad con las o los involucradas. Por ello trabajan ya en comisiones alternas para allegarse de la información requerida.
En Veracruz hay casos que muy probablemente acaben en ese carpeta que exige Morena Nacional, como la denuncia pública de un excolaborador de la diputada Dorheny García por presuntos moches a salarios, o bien, el claro nepotismo de la legisladora Victoria Gutiérrez con su hija trabajando en el Congreso por un elevado sueldo.
Veremos qué ocurre, y si de verdad ocurre.
X: @aaguirre_g
Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de www.politicaaldia.com |