Y ya en las ganas de molestar, el Doctor Butcher alerta a la familia veracruzana sobre las “notas falsas y los montajes llenos de odio, envidia y mediocridad” (botellita de jerez…) “de los personajes de siempre”, que nunca revela quiénes son y por eso cualquier se puede imaginar que se refiere al Director General del IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch Pérez, y a los funcionarios que mandó para que investigaran los hechos y las palabras de Ramos Alor, porque hasta el Altiplano llegaron las quejas por su conducta, su arbitrariedad y su incapacidad.
De la conducta y la arbitrariedad ya he hablado, pero su incapacidad se manifiesta en el hecho de que cursando ya el mes de septiembre apenas se viene a enterar el santo señor de que no se ha ejercido el presupuesto autorizado para Veracruz en 2026, y por eso no han llegado las medicinas y muchos otros materiales indispensables para el correcto desempeño del sector Salud.
Además de regañar y maltratar al personal a su cargo, ¿qué habrá hecho Robertico durante esos nueve meses en que debió haber gestado cuando menos una larga serie de oficios solicitando al IMSS-Bienestar que volteara la vista hacia nuestro estado?
Hoy Ramos Alor se rasga las vestiduras, y trata de hacer invisible el nado sincronizado que trae junto con sus colaboradores y socios más cercanos en contra del personal médico, de enfermería y de administración hospitalaria que se atreva a denunciar la escasez endémica que padecen los hospitales, clínicas y centros de salud que debieran operar en Veracruz.
No se da cuenta el sombreritongo que solamente le hace daño al movimiento cuatroteísta que dice apoyar, y le resta votos que serán indispensables a Morena para el año entrante.
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