Este sábado medio frío el columnista Ricardo Chua le da un tratamiento imparcial-raro en el medio- de lo que quedó en las mentes jarochas de la reciente visita de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Nos dice Chua que la visita de la presidenta dejó algo más que discursos: dejó señales claras de poder, respaldo político y apuesta presupuestal. Copiar programas estatales, elogiar públicamente a Rocío Nahle, anunciar inversiones federales por 20 mil millones de pesos, presumir reducción de homicidios y colocar a figuras clave como Anilú Ingram bajo los reflectores, no fue casualidad. Ricardo no lo dice, pero amerita que Nahle le piense a un tema tabú que de verlo le ayudará mucho en su gobierno: ¡No todos los priistas sobran ni todos son corruptos o ineptos, a Sheinbaum le resultó contratar a Anilú y ahí están los resultados! Se dice porque sabido es que muchos de los nuevos MORENOS que gobiernan no podrán dar resultados rápidos por más cursos de capacitación que reciban.
Lo que sí dibuja Ricardo Chua es un escenario donde el respaldo presidencial busca fortalecer a la gobernadora en un momento clave, con dinero y seguridad como ejes, pero también con el riesgo de repetir una historia conocida: apoyo total desde Palacio Nacional mientras se pone a prueba si este impulso será gobierno efectivo… o solo un espaldarazo con sello electoral.
Ricardo Chua retrata un espaldarazo presidencial que recuerda viejos tiempos: apoyo total desde Palacio Nacional, aunque algunos de los problemas sigan ahí.
|