Todo comenzó en Los Cabos, Baja California, cuando un accidente automovilístico le provocó la pérdida del pie derecho. Estuvo hospitalizada durante un mes. La primera amputación fue debajo de la rodilla; la segunda, arriba de ésta. Sin embargo, “lo mejor de todo fue regresar a mi casa. Ya todo se había arreglado. Aunque perdí una parte de mi cuerpo, volví para estar con mi hijo. Nunca me deprimí. No le vi mayor problema”.
Enfundada en ropa deportiva, manteniendo el tono espontáneo de la conversación, Laura recuerda que al principio creía que era la única persona en esa condición, pero la vida le ha ido enseñando que mucha gente ha pasado por la experiencia de la amputación y necesita ayuda.
La labor que observa en este centro de apoyo le parece “fantástica”. Lo conoció cuando apenas se había puesto en marcha, entonces no había tantos pacientes, a diferencia de ahora. “Está muy padre, porque apoya a las personas que no tienen los recursos o se les dificulta completar para una prótesis”, junto con todos los medios disponibles para la rehabilitación.
Sin dejar de sonreír, expresa su deseo por seguir apoyando a compañeros que se encuentran en tratamiento, para evitar que caigan en depresión. “Como no podemos regalarle prótesis a todos, quiero que vengan y vean que se puede tener una actitud positiva. Podemos hacer círculos de convivencia para compartir nuestras experiencias a los demás y ayudarnos entre todos”.
El Centro Municipal de Desarrollo e Investigación Protésica de Xalapa se encuentra en el parque ecológico de El Haya, en la carrera a Coatepec, por Briones y fue construido por el compromiso social que el alcalde Américo Zúñiga Martínez tiene con las personas con discapacidad. |