Según recuerda Muñoz, las quejas contra el trabajador existían desde 2018, pero entonces no pasó nada, la Junta de Coordinación Política y los coordinadores de las bancadas políticas entraron en franca complicidad, se entiende.
Hoy, con la actuación de la Fiscalía y el respaldo de la Jucopo, el caso abre otra lectura. La JUCOPO tiene hoy una mano con voluntad política diferente que la coordina y la Fiscalía una nueva cabeza que se encuentra en proceso de hacer méritos. Es decir, las transformaciones se logran cuando existe voluntad política de por medio.
Porque más que un detenido, lo que muchas trabajadoras esperan es un precedente contra el acoso laboral y sexual en el Poder Legislativo.
Pero los detalles puntuales que narra aquí el periodista de las causas nobles, lo podrán dejar con la boca abierta y por ello conviene que no se la pierda, pasa aquí: https://politicaaldia.com/vercolumna.php?id=124978
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