Según explicó la actriz, el incidente habría ocurrido alrededor de 2006 en el club nocturno Spice Market, en Melbourne, Australia. Durante años, aseguró, que relató lo sucedido como una anécdota humorística, sin reconocerlo como un hecho de violencia.
"Katy Perry me agredió sexualmente en la discoteca 'Spice Market', de Melbourne. A quién le importa lo que piense.", expresó Rose en redes sociales.

Después, agregó más publicaciones en las que detalló el momento de la presunta agresión:
"No me besó, me vio 'descansando' en el regazo de mi mejor amiga, se agachó, se bajó la ropa interior y restregó su vagina en mi cara hasta que abrí los ojos de golpe y vomité a chorros sobre ella".
Rose también señaló que mantuvo contacto con Perry después del incidente debido a que la cantante le ofreció apoyo para obtener su visa estadounidense, lo que influyó en que no hiciera pública la acusación en ese momento.
Además, afirmó no temer posibles acciones legales por parte de la intérprete:
"Puede demandarme si quiere (no lo hará, porque sucedió, tengo fotos y fue literalmente en público y presenciado por otras personas)".
Aunque inicialmente indicó que no planeaba denunciar, posteriormente comentó que acudiría a una comisaría para explorar si alguno de los hechos que vivió podría ser investigado, pese al tiempo transcurrido.
Tras la difusión de las declaraciones, un representante de Katy Perry negó categóricamente las acusaciones en un comunicado enviado a medios estadounidenses.
"Las acusaciones que Ruby Rose difunde en redes sociales sobre Katy Perry no sólo son categóricamente falsas, sino que son mentiras peligrosas e imprudentes".
El vocero también aseguró que la actriz tiene antecedentes de realizar acusaciones públicas que han sido negadas por las personas involucradas.
Hasta el momento, no se han confirmado acciones legales por parte de ninguna de las partes, mientras la controversia continúa generando debate en redes sociales sobre la denuncia de abusos y la dificultad de procesarlos con el paso del tiempo. |