Y remató: “Yo no soy de los políticos hipócritas que andan en tiempos electorales utilizando sus actuales cargos”.
Su actividad política, sin embargo, no ha sido precisamente discreta. Desde que llegó al Congreso ha mantenido presencia territorial y una intensa actividad política, algo que le han reconocido propios y extraños.
Recientemente, incluso, apareció entre los presidentes de Jucopo mejor evaluados en una medición nacional.
Y aquí está la diferencia que vale la pena observar: no es lo mismo caminar territorio cuando empieza una campaña que hacerlo durante todo el tiempo, con cargo o sin cargo electoral en puerta.
Más allá de simpatías partidistas, hay algo que en política escasea cada vez más: que las palabras y los hechos caminen por el mismo lado.
Porque ser visible no necesariamente significa ser oportunista. La diferencia está en la razón por la que se camina.
¿Será esa congruencia la que explique parte del crecimiento político del llamado Profe Bautista?
|