Roberto Ramos Alor quedó bajo revisión después de la polémica con médicos residentes que denunciaron falta de insumos y medicamentos.
Este viernes, Claudia Sheinbaum en la Mañanera del Pueblo, fue clara: no se debe juzgar al coordinador únicamente por un video; debe evaluarse su desempeño general para determinar si continúa o no en el cargo… y la revisión quedó en manos de Alejandro Svarch, director general del IMSS-Bienestar.
El punto es que el propio IMSS-Bienestar ya se había deslindado de las expresiones de Ramos Alor y había anunciado “medidas correctivas”, sin que se especificara si esas medidas habían sido obligarlo a pedir disculpas públicas.
El trasfondo del desabasto y la presión política
El tema ya no es solamente qué quiso decir Ramos Alor, sino qué decidirá Alejandro Svarch después de evaluar toda su gestión y a partir de lo planteado por la Presidenta.
Porque si Alejandro Svarch ya estaba al tanto de la polémica por la declaración “desafortunada”, también tendría que tener sobre su escritorio los antecedentes del problema de desabasto, pues desde el 8 de septiembre, residentes y personal médico denunciaban falta de medicamentos, material de curación e insumos.
Escalamiento del conflicto: Hubo varias protestas, una marcha de trabajadores del IMSS-Bienestar y exigencias públicas de destitución del coordinador.
Capitalización de la oposición: Aunque la manifestación tuvo la mala fortuna de ser aprovechada por partidos de oposición (lo que le restó autoridad moral), el conflicto será utilizado en los próximos compromisos electorales.
Las alternativas sobre la mesa
A partir de ahora, lo del IMSS-Bienestar en Veracruz entra en un compás de espera: ¿Qué decisión tomará Alejandro Svarch? ¿Quedará en una llamada de atención, en las disculpas públicas, se planteará un cambio, o se le dará otra oportunidad a Roberto Ramos Alor?
Quizá, por salud institucional y política, la solución no sea cortar una carrera, sino cambiarla de escenario.
El tiempo lo dirá. |