La diputada no habló de grillas. Habló de hospitales sin insumos, de médicos haciendo milagros con lo que no hay y de decisiones tomadas desde un escritorio donde, dicen, hasta para comprar un lápiz hay que pedir permiso. Cuando el control es tan excesivo que paraliza, deja de ser orden y se convierte en estorbo administrativo con consecuencias clínicas.
Piñón fue directa: la salida de Herrera Alarcón no fue un relevo, fue un error. Un perfil técnico que, coincide con muchos, no fue dejado operar. En un sistema de salud donde la autonomía es oxígeno, cerrar la llave es desconectar al paciente.
Y los recortes… ésos que en papel son “ajustes”, en la realidad son jeringas vacías. Desde San Lázaro, la oposición pidió reponer miles de millones para salud en Veracruz. La respuesta práctica se mide en farmacias hospitalarias donde no hay ni paracetamol. Sí, ese que antes era chiste hoy es lujo y suerte si te lo surten.
La anécdota del familiar de Lorena en el IMSS del puerto no es literatura: es diagnóstico. Médicos comprometidos, anaqueles desiertos. La vocación salva turnos; el presupuesto bien aplicado salva vidas.
También habló del desabasto oncológico. De padres que antes fueron señalados por exigir tratamientos y de cifras que, lejos de mejorar, se vuelven pudorosas. Cuando el número baja, la esperanza también.
Y mientras tanto, el contraste: obras, discursos, cifras macro y un presunto boquete fiscal que alcanzaría para surtir botiquines completos. Prioridades, pues. La salud esperando turno en la fila de lo importante.
El llamado fue incómodo: que los legisladores oficialistas recuerden que representan a veracruzanos, no a consignas. Que levanten la mano para algo más que aprobar. Que miren el mapa y vean hospitales, no colores.
Porque la crisis sanitaria no viaja sola: se acompaña de inseguridad, de decisiones centralizadas y de la costumbre de no escuchar a los técnicos. Quitar a perfiles preparados no es cambio, es retroceso con firma.
Así las cosas, así pintado el panorama, podemos decir que la gobernadora Rocío Nahle García tuvo en sus manos la mejor medicina para el sector Salud en Veracruz, y prefirió un Simil… que está lejos de ser lo mismo, y que es claro que para los veracruzanos, les da lo barato. |