También conviene recordar algo que muchos parecen olvidar: adelantarse no garantiza absolutamente nada. Los partidos políticos cuentan con mecanismos internos para definir candidaturas y ninguna lona, recorrido o acto disfrazado de gestión asegura una nominación. Al contrario, esa estrategia puede terminar generando procedimientos legales y un desgaste político innecesario.
Veracruz ya vive un ambiente preelectoral cuando todavía falta tiempo para que inicie el proceso de 2027. Esa prisa por aparecer en espectaculares, bardas o reuniones con evidente intención proselitista envía un mensaje equivocado a la ciudadanía. Mientras muchos esperan resultados en materia de seguridad, salud, infraestructura o desarrollo económico, algunos actores parecen más preocupados por posicionar su nombre.
La ley debe aplicarse sin distingos. No importa si quien incurre en actos anticipados pertenece a Morena, al PAN, al PRI, a Movimiento Ciudadano o a cualquier otra fuerza política. La autoridad electoral perdería credibilidad si decide actuar sólo contra unos y guardar silencio frente a otros.
Las elecciones deben ganarse convenciendo a los ciudadanos durante los tiempos establecidos por la ley, no adelantando campañas ni aprovechando ventajas derivadas del cargo público. Si queremos fortalecer la democracia, el primer paso es hacer valer las reglas para todos por igual. Sólo así habrá condiciones de verdadera equidad y los ciudadanos podrán confiar en que la contienda comienza cuando la ley lo establece, no cuando algún aspirante decide que ya es tiempo de hacer campaña. Esta columna se publica los lunes, miércoles y viernes.
Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de www.politicaaldia.com |