Los alcaldes de Ixhuatlán del Sureste (Raúl González) y de Úrsulo Galván (Bertín Bravo) ya tienen lo que en el argot policiaco se conoce como “campana”, esto es: que ya son vigilados las 24 horas del día y los agentes de la Policía Ministerial sólo están en espera de que les confirmen su desafuero para -sin importar la hora y el lugar- cumplimentar las órdenes de aprehensión en su contra.
Ya los diputados que integran la Comisión Instructora (el presidente, Fernando Cruz, de Morena; el secretario Ramón Díaz, del PT, y el vocal Felipe Pineda, también de Morena) tienen instrucciones de emitir un dictamen proponiendo el desafuero de los dos alcaldes emanados de Movimiento Ciudadano (MC).
De hecho, hay quien asegura que dicho dictamen ya está redactado y firmado por todos ellos.
Dicho dictamen será enviado mediante un procedimiento “fast track” a la diputación permanente, que convocará a una sesión extraordinaria para -con el respaldo de la aplastante mayoría que conforman Morena y sus aliados- determinar que se les despoja a ambos ediles del fuero y que, por lo tanto, la autoridad judicial ya puede actuar en su contra.
Los dos alcaldes del “movimiento naranja” prepararon de manera detallada su defensa. Saben que las imputaciones en su contra son inventos y por lo mismo buscaron asesoría jurídica y aportaron en su defensa argumentos sólidos que desvirtúan los señalamientos de la Fiscalía.
Los dos saben -sin embargo- que esto es un tema político y que en la legislatura local no tomarán en cuenta sus argumentos.
Bertín por la mañana y Raúl en la tarde. Los dos acudieron al llamado de la Comisión Instructora del Congreso local. No han dado motivo alguno para que se les señale como personas que pretendan evadir la acción de la justicia. Reclaman -eso sí- que todo esté apegado a derecho y que sus argumentos sean considerados con el mismo peso que los presentados por la Fiscalía.
Por fortuna -como lo demostró la exjueza Angélica Sánchez, aún quedan instancias judiciales que no han sido secuestradas por el grupo crimina que hoy está en el poder.
* * *
Epílogo.
Cuando Carlos Jiménez (o “el doctor”, como pide que le digan) le pidió a Rocío Nahle que le diera la Subsecretaría de Ganadería del gobierno estatal, en realidad sólo veía en ese cargo el trampolín que necesitaba para alcanzar posiciones más elevadas en corto plazo. *** Poseedor de unas “tierritas” allá por su Distrito (Misantla), “El Potrillo” -otro de sus apodos- sentía que dominaba ampliamente el tema de la ganadería y no tendría problemas para sacar adelante las tareas propias de su cargo, más aún si contaba con la asesoría de Don Pepe Peña, el marido de la gobernadora. *** Para cuando Carlos Jiménez se dio cuenta, ya era demasiado tarde. Entendió que fue un error permitir que la Unión Ganadera del Sur operara las tareas de inspección y vigilancia de los puntos de revisión de ganado, pues las consecuencias se pudieron ver muy pronto: el combate al abigeato y la contención del gusano barrenador fueron un fracaso. *** Fue tan malo el trabajo, que desde la ciudad de México se ordenó que interviniera la Guardia Nacional para hacer las funciones que abandonaron los inspectores y supervisores de Las Choapas, Jesús Carranza y Playa Vicente. *** Los decomisos de jaulas con ganado que no acreditaba su procedencia fueron acciones de la policía nacional, porque se perdió la confianza en las autoridades de Veracruz. *** Gracias a esos trabajos de investigación se detectó el llamado “cártel ganadero” en el que estaban involucrados desde el Director de Ganadería, hasta el Jefe de Sanidad Animal, lo mismo que inspectores que funcionaban como recaudadores del producto de la extorsión a los transportistas de animales. *** Muy tarde se dio cuenta Carlos Jiménez que al haber sostenido al personal que insertó el anterior subsecretario de Ganadería Humberto Amador Zaragoza, la consecuencia sería el fracaso en los programas de sanidad animal. *** Ahora toca empezar de cero y capacitar a nuevo personal para la supervisión ganadera, porque se sabe que todos los supervisores e inspectores, junto con el Jefe de Sanidad Animal, están siendo investigados. *** ¿Qué cuentas -o “cuentos”- le estará rindiendo el doctor Jiménez a su jefa, la gobernadora Rocío Nahle?
[email protected]
Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de www.politicaaldia.com |