Y no basta con contar iniciativas. Importa saber cuáles prosperaron, qué reformas impulsaron, cómo participaron en las comisiones, qué asuntos defendieron y qué resultados pueden acreditar ante los ciudadanos que representan.
La asistencia también cuenta. Entre septiembre de 2025 y junio de 2026 se registraron 188 inasistencias en las sesiones del Congreso de Veracruz; 28 no fueron justificadas. El dato no permite juzgar por igual a todos los legisladores, pero sí recuerda que ocupar una curul implica una responsabilidad cotidiana, no solamente aparecer durante las votaciones importantes.
La reelección puede ser una oportunidad para dar continuidad al trabajo que funciona. También puede convertirse en una rutina si los partidos premian la cercanía política por encima de los resultados. Por eso, quienes busquen repetir deben estar dispuestos a explicar qué hicieron, qué consiguieron y qué dejaron pendiente.
La responsabilidad, sin embargo, no recae únicamente en los aspirantes. Los partidos deben explicar sus criterios de selección y evitar que las candidaturas parezcan decisiones tomadas de antemano. Y los ciudadanos tienen derecho a evaluar a quienes pretenden representarlos nuevamente.
Una curul puede volver a ganarse en las urnas. Lo que no debería heredarse es el derecho a ocuparla sin rendir cuentas por el trabajo realizado.
Veremos qué ocurre, y si de verdad ocurre.
X: @aaguirre_g
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