Donde el horno no está para bollos —pero sí para cocinar alianzas bajo la mesa— es en el partido de Dante Delgado. Movimiento Ciudadano se ha convertido en el refugio favorito de los "náufragos" de la política.
Gracias a eso, Luis Carbonell de la Hoz, el nuevo capitán del barco naranja en Veracruz, anda como pez en el agua. Su especialidad: recolectar los millones que le inyectan esos priistas resentidos de los clanes de Perote, Orizaba, el Puerto y Cosoleacaque. Ojo: no hablamos de millones en votos, porque los priistas ya no juntan ni para una rifa parroquial. El desfile es una joya: guiños, sonrisitas coquetas y "ojitos cariñosos" de políticos que todavía cobran en el PRI, pero que ya duermen pensando en naranja. Batean para el otro lado, pues... políticamente hablando, ¡no sea usted malpensado!
Mientras tanto, en las ruinas del PRI estatal, la "renovación" de la dirigencia fue un chiste de mal gusto. Todos cayeron de pie, como los gatos... todos, menos Lorena Piñón. A Lorena le aplicaron la de "el que mucho abarca, poco aprieta". Alito Moreno decidió que ella estaba "muy distraída" y le dio las gracias. Dicen las lenguas bífidas que la ambición de la ex Secretaria General le hizo más daño al priismo veracruzano que un huracán categoría cinco.
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Ahora, el "Fofo" Ramírez Arana por fin respira. Antes solo le dejaban cuidar las llaves del viejo edificio, porque la que mandaba era Lorena. Hoy, una vez libre del yugo... cof, cof... perdón, de la "ascendencia" de su excompañera, el Fofo ya no solo trae las llaves; ahora presume con orgullo el mechudo y el recogedor. Es lo justo, porque para lo único que sirve el edificio del PRI en Veracruz es para barrer las cenizas de lo que algún día fue.
Pero no se confunda: a Lorena no la quitaron por la fuerza local de sus contrarios, sino por andar haciendo migas en la CDMX con gente que no le cae nada bien al campechano Alito. Y como en el PRI nada cambia para bien, sacaron a Lorena para meter a Carolina Gudiño. O sea: lo mismo, pero revolcado.
Sin embargo, el chisme que hace que los lecheros del café se desborden es este: los sabios bebedores de café aseguran que ya han visto a Lorena Piñón haciéndole "ojitos" a la dirigencia naranja de Carbonell. Lo que nadie sabe aún es si solo está queriendo "espantar con el petate del muerto" para que Alito le ruegue que vuelva, o si ya tiene el uniforme naranja listo para estrenarlo antes de que empiece el Mundial.
¡Hagan sus apuestas, que la política veracruzana siempre da para otra ronda de café! |