La pregunta es: ¿cómo le cobrará la factura Morena a sus aliados? El cobro se traducirá en votos y con aspereza en las mesas de negociación.
La coalición Morena-PT-Verde en las intermedias no ha sido total, ha sido flexible. Las mesas de negociación se escapan del ámbito de resolución de los Estados y es en el Altiplano donde las cúpulas terminan de afinar y reparar entuertos.
Las mesas de negociación para las próximas elecciones federales serán rudas, ásperas y hasta groseras. Morena es "toma todo". No negocia, impone; y en el 2027 repartirá menos rebanadas de pastel, orillando al PT y al Verde a luchar en solitario donde los guindas tengan cuadros competitivos o sólidas estructuras.
En los bloques de mediana competencia y que sean distritos importantes para Morena, buscarían hacer equipo; y donde el Verde o el PT demuestren que solo con sus colores ganan, es donde cederían a ir en coalición.
Los resultados de las elecciones municipales en Veracruz dieron números engañosos. Se comenta que Morena ganó “pocos” ayuntamientos, pero la realidad es que no fueron muchos los municipios en los que iba en solitario. Y aunque Morena ganó pocos, en coalición se ganaron muchos.
Las últimas elecciones intermedias en Veracruz han sido de carros completos para la coalición. En las diputaciones federales, el PRI y el PAN ni pintan en el mapa, mientras que en las locales la oposición se ha tenido que conformar con solo algunas uninominales.
El 2027 será completamente distinto a las municipales.
Claudia Sheinbaum no apuntará el desaire en un bloque de hielo; sacará lo que se pueda reformar con el Plan B y orillará al PT y al Verde a medirse y fajarse en el cuadrilátero electoral.
El momento de demostrar quién sí y quién no es de la 4T ha llegado.
Sígame en Facebook y en X en @AtticussLicona
(COLUMNA "POLÍTICA AL DÍA") |