El problema es que, como diría el compañero Marco Antonio Aguirre Rodríguez, estos temas solo los entienden los “místicos” y no los “terrenales”. Por eso, en cuanto se supo la noticia, el respetable pensó que ya le habían puesto candado a toda la investigación anticorrupción en el Estado.
“¡Qué conveniente! ¡Tenía que ser la 4T!”, fueron los gritos que no tardaron en saltar. Pero abusados: el combate a la corrupción sigue vivito y coleando. Tan es así que apenas hace unos días la Fiscal Especializada, Stephany Rosas Méndez, andaba en Coahuila participando en la Convención Nacional de Fiscales Anticorrupción y su equipo andaba ocupado con los cateos del caso UPAV.
Así que, ¡quietos todos! No hace falta dar tanto brinco estando el suelo tan parejo. |