Mientras tanto, la gasolina que usted carga hoy ya fue comprada, transportada y almacenada hace tiempo. Y aquí entra la regla básica del negocio: primeras entradas, primeras salidas. No hay magia, no hay truco. Así funciona el mercado.
Por eso, cuando alguien grite “¡ya bajó el petróleo y no bajan las gasolinas!”, conviene poner pausa: no siempre es engaño… pero sí suele ser terreno fértil para el golpeteo político.
Hay que tener cuidado con los calentadores del ambiente político, porque en este tema, la narrativa corre más rápido que los ductos. ¡Y si se trata de golpeteo político, mucho más! Aguas, porque ahí está el verdadero riesgo: convertir un desfase técnico en bandera política, o peor, en sospecha automática de fraude, truco o maroma.
Donde habrá que estar pendiente no es si el precio de las gasolinas bajará… sino cuándo. Y más aún: ¿quién gana cuando se confunde a la gente con medias verdades?
Esta es una postal de Economía básica. |