Entonces, la pregunta es inevitable: ¿México y USA están deshielando su relación o estamos simplemente ante una tregua?
Lo cierto es que, después de semanas de señales encontradas, ambos gobiernos volvieron a sentarse frente a frente. Y el encuentro se suma a la reciente presencia de Omar García Harfuch en la cumbre internacional contra el narcotráfico impulsada por la DEA.
No es una luna de miel. Tampoco significa que hayan desaparecido las diferencias. Pero sí parece haber una búsqueda de entendimiento. Y eso, dadas las tensiones que ambos países han vivido, resulta conveniente para los dos.
Sobre todo, para no llegar a extremos como los que hoy se observan en la complicada relación entre Estados Unidos y Canadá. Es decir, el deshielo parece haber comenzado.
Falta saber si sólo están derritiendo el hielo; o construyendo algo nuevo encima de él. |