Ya desde el primer semestre se vio que la inversión y el consumo eran los motores del crecimiento.
Ello, en el entorno positivo de las exportaciones y siendo el mayor peso relativo el sector privado.
El sector público ya ha manifestado su carácter zombie, que comienza a mostrar problemas de liquidez, que pronto podrían ser de solvencia.
Así, la depreciación del peso es una variable a seguir por sus efectos externos.
Sin embargo, el sector público por la deuda deja seco al mercado del financiamiento, interno y externo. A pesar de ello, dinámicamente se dijo, reconocido por el FMI, que el cierre 2026 podría ser de un crecimiento mucho mayor al estimado y logrado en 2025. Del orden del doble relativo al alcanzado en 2025.
2027 dará, se espera, visos del desacople funcional de la lucha política y el comportamiento económico.
México tendrá el empuje del acuerdo económico con la Unión Europea que integra 27 países. Ya veremos.
Lo anterior es una postal económica de Joan Rega. |