.jpg)
La estancia también brinda la oportunidad de saborear de una rica gastronomía, donde pescados y mariscos protagonizan diversos platillos que forman parte de la identidad culinaria de este destino.
Muy cerca de ahí se encuentra el Pueblo Mágico de Papantla, único en el estado con tres reconocimientos como Patrimonio de la Humanidad otorgados por la UNESCO. Recorrer sus calles, visitar el Monumento al Volador y admirar el Mural Homenaje a la cultura Totonaca son algunas opciones para acercarse a sus tradiciones.
El recorrido puede continuar por Gutiérrez Zamora, localidad históricamente vinculada con el cultivo y comercio de la vainilla, uno de los aromas más representativos del Totonacapan.

Para quienes buscan disfrutar aún más de la costa, Cazones de Herrera ofrece playas como Chaparrales, Playa Norte, Playa Sur, Playa Azul y Playa Boquilla, ideales para disfrutar de la tranquilidad del entorno.
Otra alternativa es Zozocolco, Pueblo Mágico, donde naturaleza y tradición se encuentran. Sus alrededores permiten realizar senderismo hacia sitios como la Poza del Diablo y La Junta, mientras que un recorrido por su centro invita a conocer la arquitectura de su parroquia y la esencia de esta localidad serrana.
La visita también puede extenderse hasta Poza Rica, ciudad ligada a la historia petrolera; en su centro se encuentran el Palacio Municipal y el mural del artista Pablo O’Higgins.

Para quienes dispongan de más tiempo y busquen añadir aventura al viaje, Tlapacoyan ofrece ríos, cascadas y escenarios naturales para actividades como el kayak en aguas rápidas, una alternativa con una dosis de adrenalina y contacto con la naturaleza. |