No hay confusiones al respecto. No se trata de zopilotearle el puesto. A Amadeo Flores le tocaron factores exógenos que lo pusieron en medio de la peor debacle priísta de Veracruz. Ni se le achacan muertos ajenos ni se le escamotea un gramo de su pericia y liderazgo.
Si continúa o no dirigiendo al PRI, es algo que sólo le corresponde decidirlo a su partido. Pero las fuerzas vivas comienzan a moverse y ya tienen puesta la mirada en el 2017 y 2018. |