Por eso Washington no sólo reconoció los esfuerzos del gobierno mexicano encabezado por Claudia Sheinbaum, sino que anunció una inversión adicional de 84 millones de dólares para fortalecer la estrategia sanitaria y proteger la frontera norte.
El mensaje político tampoco es menor, ya que cuando los intereses económicos son compartidos, la cooperación suele avanzar más rápido que los discursos: Porque el gusano barrenador no distingue fronteras, ideologías, ni partidos políticos.
Y quizá por eso este caso demuestra que México y Estados Unidos pueden trabajar juntos sin amenazas, aranceles ni sobresaltos diplomáticos.
A veces la política exterior también se construye desde los ranchos y no solamente desde los palacios de gobierno.
Es decir, cuando hay voluntad política México y USA pueden trabajar juntos sin necesidad de amenazas y mensajes irónicos y ofensivos, porque la noticia central no es la planta y su inauguración, sino que un problema sanitario que amenaza al comercio ganadero terminó convirtiéndose en un espacio de cooperación bilateral entre dos gobiernos que en otros temas suelen tener diferencias importantes. |