De ahí que no solamente a la presidencia le ocupara posicionarse, de manera diplomática ante lo acontecido en Venezuela, sino evitar que esta diferencia con el actuar de Trump pudiera trastocar los avances en el T-MEC, aunque no debería ser así, por tratarse de temas distintos.
Pero como Donald Trump difícilmente puede separar rubros (dada su inestabilidad), desde presidencia se pidió tanto a la cancillería como a la secretaría de economía observar algún foco rojo al respecto, y atajar, de ser necesario, cualquier confusión derivada de este asunto.
En Palacio Nacional se ocuparon, de inmediato, en dejar claro que se ha cooperado en el combate al fentanilo, situación fundamental para que el T-MEC permanezca libre de obstáculos, al menos para México.
Por eso en Presidencia se mueven con “pies de plomo”, buscando dejar clara la postura mexicana hacia la intervención en Venezuela, pero a la vez intentando quedarse en la misma postura positiva rumbo al T-MEC.
Veremos qué ocurre, y si de verdad ocurre.
X: @aaguirre_g |