Ni siquiera Lord Molécula alcanzaría a explicar de dónde saca la mandataria eso de que el pueblo quería la reforma electoral. En este tema, ella insiste en seguir lo que dice el librito de AMLO de que una mentira repetida mil veces termina por volverse verdad en la percepción de la masa.
La reforma electoral propuesta por el segundo piso de la Cuatroté nunca apareció en las promesas de campaña de la única y verdadera corcholata lopezobradorista y menos fue alguna petición hecha por ciudadanos.
Cierto, si alguien pregunta en una encuesta si quieren que baje el costo de las campañas electorales, o que se reduzca el número de diputados que cobran sueldos muy elevados, la respuesta será automáticamente en favor. Es lo mismo que si se cuestionara si deben ser castigados los responsables del robo del
huachicol o del desfalco de Segalmex o los políticos que están relacionados con el narco.
La verdad es que la señora Sheinbaum no interpretó para nada ningún deseo del pueblo bueno y honesto, y sólo utiliza la voluntad popular como un pretexto para modificar la Constitución con el fin de darle a su Gobierno el control total de los procesos electorales.
Esa es una muestra más de que la Cuarta Transformación, en cualquiera de sus pisos no parejos, lo único que pretende es eternizarse en el poder a través de modificaciones a las leyes que le faciliten hacer los fraudes electorales que necesitará para no tener que entregar las gubernaturas, senadurías, diputaciones locales y federales y presidencias municipales que irá perdiendo en la medida en que deje de pagar los programas sociales con los que actualmente compra los votos.
La verdadera voluntad popular se está expresando multitudinariamente e las benditas redes sociales y dice que ya basta de corrupción, de mentiras y de traiciones del movimiento que encabezó López Obrador y que está por irse al baúl de las cosas inútiles de la historia de México.
sglevet@gmail.com |