Más de dos mil participantes, entre artistas, talleristas y portadores de tradición, dan vida a un programa que incluye ceremonias, talleres, danzas y expresiones que mantienen vigente el legado ancestral. En el Parque Temático Takilhsukut, cada espacio se convierte en un punto de encuentro entre generaciones, donde el conocimiento se comparte y la cultura se experimenta de manera cercana.
La participación de niñas y jóvenes en prácticas tradicionales, como la danza y el ritual de los Voladores, muestra con claridad que la cultura totonaca no es estática. Evoluciona, se adapta y se fortalece, integrando nuevas voces sin perder su esencia.
Además, el respaldo institucional ha permitido consolidar una plataforma que no solo promueve la cultura, sino que también abre oportunidades de desarrollo. La Cumbre Tajín se posiciona, así como un modelo donde tradición y economía pueden caminar juntas.
Este 2026, el festival no solo celebra el pasado, sino que apuesta por el futuro. Un futuro donde la identidad es motor de desarrollo, donde la cultura genera bienestar y donde Veracruz se muestra al mundo con orgullo.
La Cumbre Tajín no es solo un evento: es una declaración viva de lo que somos y de todo lo que podemos seguir construyendo.
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