“La victoria obtenida por Rocío Nahle en 2024 -me comenta- se consiguió con el trabajo de los Siervos de la Nación y el arrastre de las campañas federales, como la de Claudia Sheinbaum, que le dio miles y miles de votos a los candidatos estatales sin que el comité estatal tuviera que intervenir… y yo diría que se ganó holgadamente no obstante las pifias que estuvo cometiendo Esteban. A ello hay que agregar que en esa ocasión trató de poner a todos los candidatos a las diputaciones, las locales y las federales, y si lo hubiera conseguido estaríamos llorando una derrota tremenda, porque sus propuestas eran totalmente impopulares.”
Mi experto remitente fundamenta su dicho con las cifras que tuvo Morena en las recientes elecciones municipales: “De un año a otro, perdimos un millón de votos en números redondos. Rocío Nahle obtuvo dos millones de votos en 2024, casi el doble que Pepe Yunes, y en 2025 los candidatos a alcaldes de la alianza Morena y Verde apenas alcanzaron la mitad. Aquí Ramírez Zepeta ya no tuvo la ayuda de la elección federal y se notó su falta de capacidad y su limitación como líder.
“El tal Esteban también es muy señalado por compañeros de que tiene una inclinación muy fuerte por el dinero, sobre todo el ajeno, y por eso hay tantos rumores sobre que le gusta ofrecer candidaturas al mejor postor, a quien se caiga con más dinero que recibe él personalmente y lo hace todavía más rico, porque tiene propiedades y cuentas bancarias que no puede demostrar cómo las obtuvo legalmente hablando”.
El militante también se preocupa porque Ramírez Zepeta representa a un grupo que debió haberse esfumado de Veracruz al fin del sexenio de Cuitláhuac García -o tal vez mucho antes, por el bien del estado-, “pero siguen dando lata y ocupan lugares que deberían corresponder a otros compañeros con más merecimientos”, se queja.
“Los amigos y los familiares del exgobernador siguen en diputaciones y en delegaciones cuando debieron comprender que la fiesta se había terminado para ellos y ya no les tocaba bailar. Pero ahí siguen en la pista haciendo cabriolas, como Gómez Cazarín que es más cirquero que político”.
Como colofón, nuestro amigo de izquierda me dice: “Si se va Zepeta, por fin se irán con él los que saquearon a Veracruz en nombre del movimiento de Andrés Manuel López Obrador, al que traicionaron en su afán de robar y mentir al pueblo”.
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