En los cafés políticos de la capital veracruzana, los sabios bebedores del mejor aromático del mundo coincidieron: la prisa por crear partidos no huele a participación ciudadana, huele a dinero público.
Y es que el OPLE está por decidir qué organizaciones cumplen los requisitos para convertirse en partidos políticos locales y, con ello, acceder al reparto de millones en prerrogativas. Por ahora, tres suspirantes siguen en la pelea: Asociación Veracruzana Antipopulismo, Alianza Local por Veracruz y Cruzada Ciudadana Alterna.
Detrás del discurso ciudadano, la lectura es clara: quien logre el registro, asegura financiamiento, estructura y reflectores políticos. Por eso la angustia, las prisas y los cuchicheos.
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¿Democracia auténtica o simple negocio electoral? ¿Quién pasará la prueba… y quién se quedará oliendo el café?
¿Quiénes en cuanto tengan su registro lo venderán y se pegaran a las enaguas de alguna de las coaliciones políticas en el 2030?
Para ellos los canillazos de la mañana.
Los canillazos del día para los partidos de bolsillo. |