A los MORENOS les debe quedar claro a partir de ahora que una cosa es la farándula y otra muy distinta la responsabilidad pública, sobre todo cuando se trata de un legislador que no llegó por voto directo, sino por la bendita lista plurinominal.
Es decir, para los MORENOS ¿y sus aliados? no se vale cambiar la tribuna por la alfombra roja, ni la agenda legislativa por el rating. Y menos cuando el partido intenta proyectar disciplina, seriedad y coherencia política.
Pero como suele suceder, las desgracias de unos son las esperanzas de otros, de aquí en adelante ser suplente de un legislador propietario valdrá la pena, pues no será necesario que muera o renuncie al cargo, sino que se le alborote la cola para irse por ahí a buscar fama de otra manera. ¿A ver cuánto dura en su nueva casa.
En este caso, el ganón resultó ser Luis Morales Flores quien ni tardo ni perezoso llegó a San Lázaro a rendir protesta en sustitución de Sergio Mayer Bretón.
Es decir, unos a la pena y otros a la pepena.
¿Quién sigue en la fila del reality legislativo?
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