Por el Movimiento Ciudadano, a Román Moreno no le fue tan mal en la pasada elección municipal, pero quedó muy lejos de los votos necesarios y se sabe que generó compromisos que no cumplió. Muchos de los que lo apoyaron en el 2025, la pensarán dos veces para apoyarlo en el 2027, sobre todo porque no es lo mismo lo que se puede recuperar después de una municipal a lo que se puede rescatar de una diputación. Tan acotado quedó que ni siquiera pudo maniobrar para que su esposa quedara como regidora.
Por parte del PRI, la cosa está en arameo, pues sus principales actores políticos coquetean con irse a otros partidos. Hay quienes solo ven posibilidades al equipo de Pepe Yunes, pero ¿es a fuerza ir a todas? Si contienden nuevamente y vuelven a perder, se podrían convertir en los eternos candidatos.
En el PAN no pintan mejor las cosas. En la última municipal no agarraron nada y no se ve que se estén recomponiendo.
Así, la cosa puede quedar entre Morena y aliados. Sin embargo en Morena existe un desgaste de cuadros. Los que hace tres o cuatro años pintaban, hoy están pintados con la Letra Escarlata en la frente.
Dorheny Cayetano, Rosalinda Galindo y varios más, hoy parecen ser ya cosa del pasado. Así que reviven a algunos o tendrán que jalar de la canasta del aparato de gobierno.
Por el PT quien podría buscar repetir en la curul sería Elízabeth Morales; mientras que por el Verde quien dicen que anda bastante creída que tiene oportunidades es la regidora Priscila Labastida.
Los lecheros con menú completo van para los que no se duermen y saben que la política no para... y los canillazos duros para quienes sueñan pero solo eso traen, puro sueño. |