Y el golpe no se queda en CDMX… bajará a los estados.
En Veracruz, advierte Chúa, la 4T ya resiente el reacomodo: dirigencia rebasada, ruptura con petistas y tensión con los verdes, lo que hace pensar en futuros movimientos.
La tarea pendiente es recomponer alianzas o enfrentar un escenario de “caída libre” rumbo al 2027, 2029 y 2030, sobre todo porque ni en Morena hay la seguridad de que los Programas Sociales vayan a convertirse en votos para Morena.
La pregunta es ¿Habrá el talento suficiente para un reordenamiento estratégico? porque si no, sería mejor que ni le movieran, no sea que caigan en una crisis interna mayor.
Lo cierto es que lo escrito hoy sobre Veracruz será parte de una historia de consolidación o de luz y buenas noches.
Pero no le contamos más, mejor lo invitamos a leer a Ricardo Chúa Agama y su columna completa aquí. |