La referencia fue directa al conflicto entre transportistas concesionados y plataformas digitales, pero el fondo del asunto es mucho mayor.
Al hablar de orden se debió referir al problema del transporte público y concesionado en Veracruz que no nació ayer.
Durante décadas el sistema de concesiones terminó convirtiéndose en instrumento de control político, concentración de permisos y privilegios heredados de administración en administración, que al final del tramo quien terminó pagando las consecuencias fue el usuario.
Tarifas cuestionadas, servicio irregular, unidades deterioradas y pocas opciones para los ciudadanos.
Por eso el debate ya no solo de taxis vs apps. El verdadero debate es cómo construir un sistema moderno, eficiente y competitivo que beneficie primero al usuario.
Si la administración estatal logra ordenar el sector sin excluir a nadie y garantizando reglas claras para todos, probablemente ganarán los concesionarios, las plataformas y, sobre todo, los veracruzanos.
Porque como dijo la gobernadora: hay espacio para todos, pero hacía falta alguien que se atreviera a poner orden y Rocío Nahle es capaz de hacerlo. |