De hecho y en términos reales, lo que disgustó a la presidenta fueron las declaraciones de algunos integrantes del Verde con peso, mismos que bien podrían significar la opinión del partido, sin que todavía exista alguna postura oficial del instituto político.
Y es lo que espera Sheinbaum: las posturas oficiales del Verde y del PT ante la Reforma Electoral. Después ratificará (o reconsiderará) su decisión de empujar para que Morena sea la que se aleje antes de que sus “aliados” lo hagan.
El asunto con la Reforma Electoral de Sheinbaum es que pisaba tantos callos que acabó lastimando los pies de sus aliados, quienes también (de manera histórica), se han beneficiado de lo mismo que tanto criticaron en campaña conjunta con Morena.
La apuesta de Sheinbaum para muchos pudiera parecer lapidaria, pues dejaría a Morena sin el Verde y el PT para lo que avecine, pero también podría parecer el momento idóneo para separarse de una vez por todas de ellos, y ver (en serio) quién sobrevive y quién pierde poder.
X: @aaguirre_g
(COLUMNA "AL RESPECTO") |