Los casos abarcan delitos de alto impacto como homicidio, extorsión, narcomenudeo y delitos sexuales. Y por sí solas, las cifras comienzan a tener peso propio.
Pero quizá lo más importante es otra cosa: que los expedientes estén llegando a los jueces y no se queden únicamente en boletines de prensa o conferencias de seguridad.
Porque detener puede ser noticia de un día, pero procesar y sostener los casos ante la justicia es lo que realmente empieza a cambiar las cosas.
Y ahí parece influir, y mucho, que la Fiscalía tenga hoy al frente a una titular con experiencia como juzgadora y que el Gobierno de Veracruz mantenga firme su compromiso de trabajar coordinadamente con la Federación en materia de seguridad y procuración de justicia.
Porque aunque algunos quizá quisieran que pase desapercibido, es exactamente ese tipo de resultados institucionales los que el país lleva años exigiendo.
Los canillazos del día son para quienes todavía creen que la seguridad se mide únicamente contando patrullas y detenidos. |