Las preguntas son otras: ¿Qué arrojaron esos estudios? ¿Resultó inviable el proyecto? ¿Se pospuso? ¿Por cuánto tiempo? ¿Cambió de calendario? ¿O simplemente dejó de ser prioridad presupuestal?
Porque hasta ahora lo único que conocen los veracruzanos es lo publicado en el Diario Oficial de la Federación, documento indispensable para la administración pública, pero poco accesible para el ciudadano común.
Por ello sería deseable que alguien explicara oficialmente qué ocurrió con uno de los proyectos ferroviarios que más expectativas generó en Veracruz.
Porque los proyectos pueden cambiar, reprogramarse o incluso cancelarse. Lo que no debería ocurrir es que las explicaciones se queden en el andén mientras los ciudadanos siguen esperando el tren.
No más.
Pero tampoco menos.
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