Hace más de un año que en el municipio de San Andrés Tuxtla se construyó en su totalidad el primer hospital para enfermos de diabetes en la región, y resulta verdaderamente increíble que el Gobierno de Cuitláhuac García Jiménez no pueda aportar para lograr su apertura e inauguración.
Caray, al menos para pararse el “cuello”, tal y como lo ha hecho con otras obras en la entidad.
Lo risible del caso, es que la Secretaría de Salud a cargo del inútil e inoperante Roberto Ramos Alor, no pueda hacer las gestiones para colocar un transformador.
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En efecto, un simple transformador para iniciar con el servicio a los pacientes, los cuales ven con tristeza como una obra de varios millones se encuentra en el abandono total por la falta de voluntad de un titular de Salud ajeno y desconocedor.
Y es que la infraestructura, equipo médico, computadoras, vaya, hasta la cocina y los sartenes para enseñarles a los enfermos a preparar alimentos bajos en azúcar están listos para su uso.
Así tal cual.
También en óptimas condiciones están las vías vehiculares, estacionamiento, en fin, todos los servicios y es una pena que por un “pinche” transformador y un “pinche” contrato ante la Comisión Federal de Electricidad que los Servicios de Salud tienen que hacer, no pueda estar en uso esta clínica, la cual le daría servicios a miles de veracruzanos que necesitan de atención médica.
Se tiene que decir, en tema de Salud en Veracruz, estamos “pal’ perro”, y más aún cuando por asuntos administrativos o quizás hasta “grillos”, se encuentre sin servicio una obra que es para uso de la gente, del pueblo, que tanto maneja en sus líneas discursivas Cuitláhuac García y los defensores de la 4T.
En fin, ojalá que García Jiménez por fin ponga atención la Secretaría de Salud, pues por un “pinche” Secretario, un “pinche” transformador y un “pinche” contrato, no ha podido inaugurar un hospital más en San Andrés Tuxtla, donde también lo quieren ver.
Ya veremos qué es lo que pasa.
@IvanKalderon
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