y no se manchan... ¡Mi plumaje es de esos!” S.D.Miron
Para quien se interese en saber sobre el escribe esta nota, las anteriores y las que siga escribiendo y compartiendo, permítame respetable lector una digresión inicial para presentarme toda vez que dentro la infodemia que padecemos en redes sociales no faltan repartidores de veneno que se sienten periodistas magistrados de la vida pública con autoridad para juzgar y adjetivar todo lo que se les venga en gana COMO PONTIFICES DE LA VERDAD sin obligación alguna de ofrecer pruebas del vomito de difamatorio.
Habituados a gozar de pingües contratos como vendedores de adulación son parte de la comentocracia que sobrevivió a la derrota del régimen del que fueron concubinas pero sueñan con seguir formando parte de un “cuarto poder” . Es obvio que están fuera de la nueva realidad política, ajenos al despertar de conciencias, ignorantes del papel de las tecnologías de la información que ciudadanizó y democratizó el llamado periodismo, amplió al infinito el ejercicio de la libertad de expresión en favor de la conciencia cívica y de la cultura política democrática que todos los días se fortalece.
Estudié la carrera de ciencias políticas y administración pública en la UNAM, fui alumno de destacados maestros, investigadores y escritores; los mismos que lo fueron de muchos destacados egresados de ese centro educativo y además, fui feliz activista de la generación del 68, alumno y compañero de luchadores sociales como Demetrio Vallejo, Heberto Castillo y José Revueltas entre otros, de quienes adquirí las bases iniciales de mi formación política. Durante casi 40 años de articulista critico sobreviví al autoritarismo y al dogmatismo de izquierdas y derechas. Sin absolutamente nada de qué avergonzarme, he sido servidor público durante 50 años y, orgullosamente en todas las oportunidades de trabajo, fui invitado, incluso en la última ocasión ( Asesor en la Secretaría de Gobierno en el periodo de J.Duarte) donde fui víctima de una trampa para despedirme y negar mis derechos laborales por 20 años ininterrumpidos al servicio del gobierno del estado de Veracruz. Hecho que consta en demanda laboral expediente 13/5/2011 de la Secretaria del Trabajo y Previsión Social. Se que esto es historia personal que a nadie le importa excepto a mi porque gracias a ello conocí muy de cerca ( gobernadores y Secretarios) al monstruo ( hoy llamado “elefante” ) ya que viví en sus entrañas y sobreviví porque jamás renuncié a mis ideas y carácter de libre pensador como consta en cientos de artículos y notas publicadas. Hasta impartí la cátedra de Historia del Pensamiento Crítico en la Universidad de Tlaxcala. En conclusión, confieso mi “adicción” al análisis a la vez que agradezco a la infodemia haberme motivado a tratar el tema de la visión y ejercicio patrimonialista del poder; un conocimiento vivencial, no bibliográfico. Desde adentro del poder, no desde la banqueta. Visión de cometócratas que produce etiquetas de “pertenencia” descalificadora y no sabe o no quiere hacer periodismo de investigación y acude a lo más fácil que es su fichero estilo dirección federal de seguridad o CISEN de Peña Nieto. |