Pero en lo local parece tener la lumbre en lo inmediato e incómodo.
El caso Wardenclyffe. Un contrato de alumbrado público heredado hasta 2033 que hoy está bajo revisión tras la requisa del servicio por el Ayuntamiento de Veracruz.
Desde el propio gobierno municipal lo dicen sin rodeos: el contrato “se modificó, se encareció de forma desproporcionada y se llenó de condiciones que hoy se presentan como ‘riesgos’”.
Y el tono en que se dice es casi una sentencia política: “No fue casualidad, fue su decisión”. Es decir, ahí el giro político es claro y podría terminar en una vinculación a proceso y un búmeran hacia quien hoy advierte riesgos, podría ser en contra de quien los dejó sembrados. Y es que lo que más levantó polvo no fue soplado desde la administración municipal actual del Puerto, sino de Fernando mismo como señala Raymundo: “Hay que tener mucho cinismo para salir a alertar sobre un problema que uno mismo diseñó. Como si nadie fuera a atar cabos”. Desde luego, la empresa se defiende: “hemos cumplido cabalmente con el contrato”.
Dos versiones, un expediente abierto… y un tema que apenas empieza a calentarse.
¿Revisión técnica o antesala de responsabilidades políticas?
Pero como se dice aquí, la magia se encuentra en los detalles que argumenta el periodista, pasa y te convencerás. No le contamos más, mejor lo invitamos a leer a Raymundo y su columna completa aquí. |