El futuro ya llegó. El desafío ya no consiste en detenerlo, sino en poner reglas claras para todos.
Si Veracruz logra construir un piso parejo entre transporte concesionado y plataformas digitales, no sólo resolverá un conflicto; podría modernizar un sistema que durante décadas ha sido cuestionado.
La gente se pregunta, por qué en la CDMX y otras ciudades del país ya se logró, y por qué en Veracruz, no.
El debate apenas comienza, y esta vez no sólo está en juego el transporte, sino la capacidad del Estado para adaptarse a los nuevos tiempos. |