Este mismo lunes esa lectura encontró eco nacional en la pluma de la periodista Viridiana Ríos, quien en Milenio sostiene que MC “es probablemente el único partido opositor que está entendiendo cómo crear una base propia”, y en lo anterior está el punto fino de una razón poco entendida.
MC NO PODÍA VOTAR CONTRA BANDERAS que históricamente ha defendido: reducción de dispendios, recorte de privilegios y una narrativa de austeridad institucional que, incluso antes del Plan B, ya formaba parte de su agenda.
MAL SE HABRÍA VISTO EL MC votando en contra de sus propias propuestas. Sin embargo, donde vale la pena matizar la lectura de Viri Ríos en la idea de presentar al MC bajo la lógica de “lo nuevo contra lo viejo”, porque el Partido Naranja no nació ayer, viene desde Convergencia por la Democracia, mucho antes de Morena, con la apuesta de construir una Tercera Vía frente al viejo dominio del PRIAN.
MÁS QUE RUPTURA, POR ESO, el voto del MC parece una congruencia histórica: no alinearse por consigna ni con el pasado opositor ni con el oficialismo, sino sostener una ruta propia: un modelo económico diferente y una sociedad más justa.
LA JUGADA, POR TANTO, NO SOLO EXPLICA EL PRESENTE, también empieza a dibujar el tablero 2027 y 2030, donde Dante Delgado y su partido parecen empeñados en venderse al pueblo no como comparsa política, sino como opción real de poder.
Sígueme en Facebook y en X en @frlicona, y en Tiktok en @politicaaldia
(COLUMNA "FIGURAS Y FIGURONES")
Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de www.politicaaldia.com |